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Recopilación de articulos de Ciencia y Tecnologia

Lo siento, hoy estoy enfadado. Uno de los etólogos españoles que más admiro, Miguel Delibes de Castro, ha metido la pata hasta el fondo como un niñato de mierda. Si lo que leo en las páginas de Ciencia del periódico El Mundo es cierto, siempre pongo por delante la presunción de inocencia, máxime cuando no comparto los sesgos periodísticos de este medio, repito, si es cierto, estamos ante un nuevo ejemplo de la ciencia de mierda que algunos hacen en España. Y lo digo con todas las letras “de mierda” porque lo más obvio, lo más básico, lo más sencillo, lo que todo el mundo sabe, no puede ser ignorado por un investigador de la Estación Biológica de Doñana, del mismísimo CSIC, por uno de los etólogos españoles que más admiro.

No me puedo creer lo que leo. Prefiero imaginar que ha dejado este asunto en manos del último becario que acaba de entrar en su grupo, un muchachito barbilampiño con un gran expediente académico al que nadie ha querido enseñar lo más mínimo que hay que enseñar a los jóvenes sobre ética científica; porque en la España de la “Educación para la Ciudadania” lo que más falta hace es “Educación Científica”; quiero creer que han descuidado la educación en metodología científica de esta joven promesa (algo que en España parece que nos preocupa a muy pocos); quiero creerlo… pues no doy crédito a lo que Rosa M. Tristán me cuenta en “La Fundación Oso Pardo acusa a Delibes de Castro de plagio,” Ciencia, El Mundo, 28 de enero de 2012.

Muchos me diréis, quizás con razón, por qué te alarmas, Delibes está por encima de todo esto, a él se la suda, es solo otra muestra más del sensacionalismo periodístico de nuestro país. Pero lo siento, me duele y me duele mucho. Hoy estoy en plan Fernando Fernán Gómez, pero lo que es una mierda es una mierda y punto. Ya me lo decía un amigo, pero no quise creerle, él único científico de la Estación Biológica de Doñana es Jordi Bascompte. El único. No quise creerle. No quiero creerle.

Quizás tengo que relatar los hechos como aparecen en el artículo de El Mundo. No sé si lo que voy a escribir es verdad o solo el prisma de El Mundo. Aún así, me ha dolido lo que he leído y necesito gritarlo en este blog [dice mi mujer que me relaje hasta que se me pase el enfado y que vuelva a escribir dentro de un par de horas cuando esté más tranquilo; ahora estoy más calmado, después de comer; aún mantendré mis palabras hasta aquí].

Miguel y sus colegas enviaron un artículo a la revista de Elsevier Animal Behaviour titulado “Evidence of sexually selected infanticide in an endangered brown bear population” [enlace y DOI] que incluía una cita a un libro escrito en español [según la retracción es Palomero et al. (2007) "Osas, El comportamiento de las osas y sus crías en la Cordillera Cantábrica," Fundación Oso Pardo. Fundación Oso Pardo (FOP) and Fundación Biodiversidad]. Dicen Delibes y sus coautores que “los editores [les] recomendaron quitar la cita a [este libro de] la Fundación.” Como es obvio a cualquier investigador que haya estudiado un curso de metodología de la investigación, si los editores lo hicieron, lo hicieron bien, porque un documento escrito en español no debe ser citado; sé que a muchos no les gustará pero así es, un documento ilegible (que no puede ser entendido por los lectores de la revista) no debe ser citado.

Pero ¿por qué no debe ser citado? Porque los editores asumen, si el artículo no dice de forma explícita lo contrario, que los autores de dicho documento son los mismos que los del artículo y los resultados novedosos que se publican en el artículo fueron publicados con anterioridad en el libro en español (por los mismos autores) y que ahora se les quiere dar difusión internacional; los editores asumen que no ha habido plagio. El editor ha hecho lo que tenía que hacer, asumir de buena fe que no había plagio. Además, en las conclusiones se mencionan los nombres de las 8 personas que realizaron los avistamientos (“Jorge Martí, Jesús Sánchez, Fernando Somoano, Antonio González, Miguel F. Otero (del Principado de Asturias), Luis Fernández (Fundación Oso Pardo/Junta de Castilla y León), Juanjo Rodríguez, and Manuel Pérez”) y solo uno de ellos es de la Fundación Oso Pardo. Qué puede pensar un editor o un revisor al leer esto.

No es lo mismo publicar un artículo con un nuevo avistamiento que se añade a una lista de siete ya publicada (aunque en español), que escribir un artículo dando a entender que se cita la fuente española de un avistamiento y que se reportan siete nuevos avistamientos. Hay plagio si esto no queda claro en el artículo. Me apena, pero no queda claro en el artículo. Lo he leído y no queda claro en el artículo. Si quieres comprobarlo por tí mismo, puedes leerlo aquí (páginas 3 a 9). Hay plagio fuera de toda duda.

Estoy seguro, aunque no soy experto en etología y no he leído el libro de la Fundación, que el análisis científico (etológico) del artículo de Delibes y sus colegas es mucho más técnico y riguroso que el presentado en el libro, pero esto no les exime de la culpa. Si su artículo presenta el análisis técnico de siete avistamientos ya publicados, junto con un nuevo avistamiento que confirma dicho análisis, debe dejar muy claro lo que presenta. Nadie debe tener ninguna duda. Plagiar es dar a entender que el nuevo artículo añade siete nuevos avistamientos que confirman posibles interpretaciones o análisis realizados gracias a un solo avistamiento y publicados en español. Plagiar es mentir. Plagiar es algo muy grave. El artículo tiene que ser retractado y los editores han hecho muy bien retractándolo. No hay otra opción, aunque me pese. Otro mito que se me cae. Miguel, por qué nos hace esto a los españoles. No nos lo merecemos.

¿Cuándo aprenderán los grandes científicos españoles la diferencia entre plagiar y no plagiar? ¿Cuándo aprenderán los grandes profesores españoles que hay que enseñar esta diferencia a los jóvenes?

Me apena la situación de la ciencia en España por muchas cosas, pero sobre todo por el desprecio a la ciencia que muestran los grandes científicos españoles. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.


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A este vídeo de youtube solo le falta una banda musical similar al Bolero de Ravel para que tengamos la sensación de que el fluido viscoso de color dorado está bailando al son de la música; me gusta que los autores hayan elegido una iluminación que logre un color tan dorado, pues yo recuerdo el color de este aceite de silicona como un amarillo mucho más pálido y menos sugerente. César (@EDocet) tuiteó este vídeo de youtube (enlace al vídeo original) como “#AA Fluido newtoniano y comportamiento no lineal en acción. ¡Matemáticos echad un ojo!” El enlace apuntaba a David Bradley, “Viscous fluid on a moving belt,” Sciencebase, Jan. 21, 2012, quien nos dice sin rubor que el líquido es sirope muy viscoso (“a stream of very viscous syrup”) y que es un ejemplo de un fluido no newtoniano (“a wonderfully visual example of a non-Newtonian fluid”). Como bien dice César, Bradley se equivoca, el fluido del vídeo es newtoniano (un aceite de silicona Dow Corning (R) 200). Al leer a Bradley tras ver el vídeo por primera vez me pregunté: ¿también se habrá equivocado César? Visité Twitter para corregirle, pero no, no se equivocaba, su tuit afirmaba con rotundidad que era un fluido newtoniano. ¡Bravo, César! Por ello decidí escribir una entrada sobre este vídeo y anuncié en Twitter que sería para el Carnaval de Matemáticas 2.X, cuyo anfitrión esta semana es el blog Resistencia Numantina del físico soriano Francisco J. Hernández (@fjhheras). He de confesar que nunca he estado en Soria, España, aunque quizás no importa, ya que él trabaja ahora en el grupo de neurobiología del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge. Mi entrada no tendrá nada que ver con la biomatemática (también he hecho mis pinitos), ni con la neurociencia, la gran pasión de César, lo siento. Bueno, al grano.

El comportamiento del fluido newtoniano que se ve en el vídeo se puede entender como una transición entre dos situaciones extremas. Por un lado, cuando la cinta está parada, la silicona cae y se curva al contactar con la cinta, apareciendo una fuerza tangencial que hace rotar el chorro, que se pone a rotar formando una bobina de fluido de forma cilíndrica (como una cuerda que cae). Por otro lado, cuando la cinta tiene una velocidad alta, la silicona cae formando una catenaria y dejando una traza recta en la cinta transportadora. Conforme la velocidad de la cinta baja, se produce un cambio en el comportamiento del fluido (una bifurcación) que provoca que empiece a oscilar y formar los bucles que se observan en el vídeo. Al bajar más aún la velocidad estos bucles forman figuras con bucles más amplios hasta que, finalmente, cuando la cinta se para de forma definitiva se observa el bobinado del fluido. Permíteme una incursión algo más detallada en estos comportamientos.

Para entender un fenómeno físico conviene tener claro el dispositivo experimental utilizado, que se muestra en esta figura (extraída del reciente artículo de Robert L. Welch, Billy Szeto, Stephen W. Morris, “Frequency structure of the nonlinear instability of a dragged viscous thread,” Submitted to Physical Review E, 9 Jan. 2012ArXiv, aunque el vídeo youtube es parte de un artículo anterior, también de Stephen W. Morris, Jonathan H. P. Dawes, Neil M. Ribe, John R. Lister, “The meandering instability of a viscous thread,” Physical Review E 77: 066218, 2008, ArXiv). Un chorro de aceite de silicona cae desde una altura variable sobre una cinta transportadora que se mueve a cierta velocidad ajustable. El chorro sale con un diámetro d = 8,00±0,02 mm y cae desde una altura H regulable entre 2,0 y 6,0 cm. La velocidad U de la cinta se controla mediante un motor de alta precisión, que permite bajar dicha velocidad desde 9 cm/s hasta cero. El aceite de silicona utilizado es un líquido newtoniano, su viscosidad es constante; te recuerdo que en los fluidos no newtonianos la viscosidad varía con la temperatura y no es constante. Por cierto, este aceite de silicona Dow Corning 200 es muy utilizado en este tipo de experimentos porque es muy estable ante variaciones pequeñas de la temperatura, es decir, su densidad y tensión superficial son prácticamente constantes en el rango de temperaturas considerado en el experimento (su densidad cambia menos del 0,08% por grado centígrado). La cámara de vídeo utilizada filma el reflejo de la cinta y el líquido en un espejo colocado a 45º de la dirección del movimiento de la cinta transportadora con objeto de poder reconstruir a partir de los fotogramas la posición (xy) exacta del chorro líquido. Como indica la figura, el eje x mide los movimientos del fluido transversales a la cinta; el eje y es más curioso y mucho más difícil de reconstruir a partir de los fotogramas; el eje y mide lo que se adelanta o retrasa el punto de incidencia del chorro en la cinta (vuelve a ver el vídeo que abre esta entrada para comprobar que al principio este movimiento es muy ligero y que se vuelve mucho más importante cuando aparecen los primeros meandros, las oscilaciones del chorro en la cinta).

Cuando la cinta transportadora está en reposo (no se ve al final del vídeo), lo que se observaría en el vídeo es similar a un fenómeno muy familiar a todas las personas que han degustado miel. La miel también es un fluido viscoso newtoniano como el aceite de silicona (o como la leche condensada o la pintura de brocha gorda o muchos otros líquidos). Cuando un chorro de miel  cae se estrecha debido a la ley de la conservación de la masa (en física de fluidos se la llama ecuación de continuidad): el producto de la velocidad de una segmento del chorro por el área de su sección transversal se conserva (tiene un valor constante); por tanto, la aceleración de la gravedad estrecha el chorro al caer. Cuando la miel toma contacto con una tostada, o con la mesa, o la miel de su propio recipiente, se enrolla como si se tratara de una cuerda que se deja caer verticalmente al suelo, formando una especie de espiral cilíndrica. El siguiente vídeo de youtube lo ilustra muy bien; te recomiendo verlo (al menos el principio, pues de repite lo mismo en varias ocasiones).

La viscosidad del líquido hace que no se derrame (se extienda horizontalmente) al incidir sobre la superficie de la miel; también impide que se rompa en gotas. Por ello, el chorro de miel se enrolla como una cuerda formando bucles circulares (que en el vídeo, cuando alcanzan cierta altura, se desmoronan por su propio peso). Este fenómeno se llama “bobinado líquido,” aunque entre mis colegas es más conocido por su nombre en inglés efecto “rope-coiling.” ¿Qué tiene que ver este efecto con lo que observas en el primer vídeo de youtube? Los bucles y los “ochos” que forma el líquido en la cinta transportadora son debidos a este efecto, pero se alargan porque la cinta transportadora no está en reposo. Lo mismo ocurriría si sobre la cinta cayera una cuerda (elástica), como nos confirman Mehdi Habibi, Javad Najafi, Neil M. Ribe, “Pattern formation in a thread falling onto a moving belt: An “elastic sewing machine”,” Physical Review E 84: 016219, 2011, de donde extraigo las siguientes dos figuras.

La cuerda se desenrolla y cae sobre una cinta transportadora. Me gusta esta figura porque ilustra muy bien lo que es el movimiento en la coordenada y para el chorro del líquido viscoso. Cuando la cinta se mueve a alta velocidad, la cuerda forma una catenaria (a), pero conforme la velocidad se reduce se pone casi vertical con un codo circular (b) que se desplaza hacia atrás, como se ilustra en las figuras (c) y (d). En esta última configuración es en la que se observa que la cuerda (como el chorro líquido) realiza meandros y movimientos en forma de bucle.

Las configuraciones de la cuerda elástica que cae son más variadas (y complicadas) que las observadas en el chorro de líquido viscoso. El parámetro que controla el tipo de patrón observado es el cociente entre la velocidad lineal de desenrollado de la cuerda (V) y la velocidad de la cinta transportadora (U); en el chorro viscoso el primer parámetro (V) viene determinado por la altura desde la que cae el líquido (y la aceleración de la gravedad). En estas figuras V = 8 cm/s, excepto en (i) y (j) donde V = 30 cm/s. Para U>V, es decir, cuando la cinta es más rápida que la cuerda, se observa una catenaria estacionaria (en la figura (a) se muestra el caso límite U=V=8 cm/s). Para velocidades U más pequeños aparecen curvas biperiódicas, como en (e) y (f), patrones en forma de W, 8, &, y W8 en las figuras (g), (h), (i) y (j), resp., así como patrones de bobinado, en las figuras (k) a (n).

En el caso del fluido viscoso solo se observan algunos de los patrones observados en la cuerda elástica. Esta figura muestra el diagrama de estados en función de la velocidad de la cinta (U) y de la altura del chorro líquido (H), obtenido tras analizar miles de experimentos. Como ocurre en muchos sistemas no lineales, las transiciones entre los diferentes patrones conforme se baja la velocidad de la cinta se producen gracias a bifurcaciones (para un valor de H, los cambios de color en vertical). Un modelo matemático-físico de este sistema permite entender el origen de cada una de estas bifurcaciones (basta un análisis linealizado de las ecuaciones de las ecuaciones de Navier-Stokes para este fluido), aunque para el análisis por separado de cada una de ellas es suficiente un modelo fenomenológico de Landau, mucho más sencillo, pero con parámetros libres que han de ser ajustados por medio de los experimentos. No entraré en detalles matemáticos, que si bien no son complicados, se pueden encontrar en los artículos citados más arriba (y en otros artículos más teóricos de los mismos autores).

Solo como ilustración de los resultados del análisis matemático, te muestro los resultados experimentales y la curva teórica predicha mediante un análisis lineal para la primera bifurcación que se observa en el vídeo que abre esta entrada. En concreto, para la transición entre el estado estacionario en el que el fluido forma una catenaria y la formación de meandros; se trata de una bifurcación de tipo Hopf (la aparición de un comportamiento oscilatorio a partir de un movimiento no oscilatorio). Para cada altura H fija (5,3 cm en la figura), hay una velocidad crítica para la cinta, Uc (igual a 4,01 cm/s para la figura), tal que con UUc el oscilatorio con una frecuencia ωc=2 Uc √µ (donde µ = 4,62 /cm² en la figura). La amplitud de las oscilaciones transversales dependen de la velocidad de la cinta y el modelo teórico predice que |A|=√((Uc-U)/(µ Uc)), que corresponde a la curva verde. El ajuste entre el resultado teórico y el experimento es muy bueno, aún así el modelo teórico predice un comportamiento de tipo histéresis que no se observa en los resultados experimentales (como se muestra en la figura de abajo).

Como es habitual en los sistemas dinámicos no lineales modelados por ecuaciones en derivadas parciales, se observa una sucesión de bifurcaciones que va dando lugar a la aparición de los diferentes patrones del fluido en la cinta (como la formación de figuras de tipo 8 y W). Todas estas bifurcaciones son consecuencia de la primera bifurcación de Hopf y conducen a una composición de movimientos oscilatorios en x e cuyas frecuencias son múltiplos (armónicos) de la frecuencia de Hopf ωc. Supongo que conocerás las figuras de Lissajous, que se obtienen por la suma de dos movimientos oscilatorios. Los patrones que se observan tienen el mismo origen. Para analizar las frecuencias de estos movimientos oscilatorios se puede utilizar un análisis de Fourier, como muestra la siguiente figura.

En estas figuras se muestran cuatro patrones: meandros (a), figuras en W o bucles por un solo lado (b), figuras en 8 o bucles por los dos lados (c) y bobinados alargados (d). En azul tenéis el espectro de las oscilaciones en x y en verde discontinuo el de las de y. En un recuadro aparece el plano de fases para estos dos movimientos. Los meandros aparecen cuando la componente en x oscila a cierta frecuencia ω y la componente y casi no oscila a dicha frecuencia (aunque oscila un poco a la frecuencia doble, 2ω). Cuando se produce una bifurcación de Hopf, se excitan oscilaciones fuertes en la componente y con una frecuencia ω, que al estar acopladas con la componente x provocan la aparición de dos frecuencias ω y 2ω; este fenómeno es claramente no lineal (ya que en el caso lineal, figuras de Lissajous, no se excitaría ningún armónico). Conforme se reduce la velocidad de la cinta transportadora van apareciendo nuevas bifurcaciones en alguna de las dos componentes, pero no en la otra, lo que provoca un desfase entre ambas componentes. Finalmente, cuando la velocidad es muy lenta, ambas componentes se vuelven a poner en fase y domina la oscilación con frecuencia ω. No sé si me he explicado bien, pero las figuras son bastante claras.

Un análisis matemático riguroso de estas bifurcaciones requiere desarrollar un modelo matemático simplificado del chorro líquido; este modelo no lineal es difícil de estudiar, pero asumiendo que existen velocidades críticas en las que se producen cada una de las bifurcaciones se pueden linealizar dichas ecuaciones alrededor de estos puntos y obtener una buena estimación de sus parámetros. Resulta que se son bifurcaciones de Hopf y que el análisis lineal conduce un valor para la frecuencia de Hopf en muy buen acuerdo con los resultados experimentales. Por ello, este experimento es un arquetipo para estudiar cascadas de bifurcaciones en física de fluidos.

Para acabar, no quiero entrar en muchos detalles matemáticos, que nos llevarían demasiado lejos, me gustaría ilustrar una curiosa aplicación de estas bifurcaciones: el arte abstracto. Las inestabilidades de los chorros líquidos viscosos han sido utilizados por muchos pintores abstractos para obtener efectos muy curiosos en los trazos de pintura sobre el lienzo; destaca el pintor americano Jackson Pollock (abajo un ejemplo con un zoom); no entraré en más detalles, salvo recomendarte la consulta del artículo de Adrzej Herczynski et al., “Painting with drops, jets, and sheets,” Physics Today, June 2011, pp. 31-36 (copia gratis en pdf).


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En el mes de enero se han realizado las primeras pruebas médicas en pacientes con el escáner PET/CT del Centro Nacional de Aceleradores (CNA). Como resultado de »»

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1ª Jornada de Supercomputación (2008) ETSI Aeronáuticos, Universidad Politécnica de Madrid

El ordenador más poderoso del mundo está en Japón, se llama “K Computer,” utiliza tecnología de Fujitsu y alcanza la friolera de 11,3 petaflops (más de once mil billones de operaciones en coma flotantes por segundo), pero los científicos no están contentos y ansían la llegada de la próxima generación de superordenadores que alcanzará el exaflop (un millón de billones de flops). ¿Será posible algún día fabricar máquinas tan poderosas? Para los ingenieros los retos son enormes, pero países como EE.UU., China, Japón, Rusia, India y, por supuesto, la Unión Europea están dispuestos a alcanzar el exaflop. Por ejemplo, el Congreso de EE.UU. ha aprobado un presupuesto de más de mil millones de dólares para que el DOE financie su programa de supercomputación avanzada (de los cuales 126 millones de dólares se dedicarán a alcanzar el exaflop). ¿Para qué quiere un científico un exaflop? Para estudiar modelos de la turbulencia más precisos, para simular el clima global incluyendo efectos como la cobertura nubosa, para el diseño de nuevos motores de alta eficiencia adaptados a quemar biocombustibles, para estudiar en detalle las explosiones de supernovas, e incluso para simular armas nucleares (entre otras muchas aplicaciones). Nos lo cuenta Robert F. Service, “What It’ll Take to Go Exascale,” Science 335: 394-396, 27 January 2012. El vídeo que abre esta entrada es la charla inaugural del genial Javier Jiménez sobre supercomputación en mecánica de fluidos y turbulencia. Una gran charla que te recomiendo (si te interesa la supercomputación); presenta las primeras simulaciones que se hicieron en MareNostrum (el superordenador más grande de la Red Española de Supercomputación que se encuentra en el Barcelona Supercomputer Center o BSC). El vídeo de abajo es de Mateo Valero, director del BSC, sobre la supercomputación en España, su pasado, presente y futuro (os recomiendo en especial los comentarios de Mateo en la última media hora de la charla). Ambos vídeos son de la 1ª Jornada de Supercomputación (2008) ETSI Aeronáuticos, Universidad Politécnica de Madrid.

Los superordenadores fueron mejorando a base de incrementar la velocidad de su reloj (los famosos GHz) hasta que la tecnología llegó a un límite y hubo que buscar una alternativa, los procesadores multinúcleo o multicore (por ejemplo, el “K Computer” tiene 705.000 núcleos). El mayor problema de la tecnología es el consumo de energía. Los superordenadores más grandes consumen unos 10 MW (megawatios), lo mismo que unas 10.000 viviendas. Extrapolando este consumo, un superordenador de 1 exaflop necesitaría unos 200 MW, es decir, una central nuclear propia dedicada a abastecerle energía. La electricidad necesaria para que un ordenador de 1 exaflop funcionara durante un año costaría unos 200 millones de dólares. ¿Cómo se puede bajar el consumo de energía? Una posibilidad es usar GPU (unidades de procesamiento gráfico) en combinación con las tecnologías multinúcleo. Intel, AMD y otros fabricantes de chips ya han anunciado sus planes para desarrollar estos procesadores híbridos.

Aplicaciones de la supercomputación en el IFCA (Instituto de Física de Cantabria)

Hay muchos otros escollos para el avance de la supercomputación hacia el exaflop, como la memoria, las comunicaciones, la tasa de errores y el desarrollo del software. La memoria RAM actualmente es muy cara y se estima que no va a bajar de precio lo suficiente; MareNostrum solo tiene 20 terabytes de RAM; un ordenador capaz de alcanzar 1 exaflop necesita al menos 1 exabyte de RAM (al precio actual es imposible pagarlo). Las redes de datos que comunican unos procesadores con otros también tienen que tener un ancho de banda suficientemente alto (el 70% de ejecución de un algoritmo se consume en transferir datos de un procesador a otro). Todo falla y la tasa de error por procesador (del orden de un error al año) multiplicada por un enorme número de procesadores (pongamos un millón) conduce a un número de errores al día que impide trabajar en la escala del exaflop (la única solución es rediseñar los algoritmos para que sean robustos ante estos errores, algo innecesario en la actualidad). Y por supuesto, el gran problema será escribir un software eficiente con un speedup razonable en un millón de procesadores (algunos expertos opinan que las metodologías de programación no están cambiando lo suficientemente rápido para adaptarse al número creciente de procesadores). ¿Son rentables los supercomputadores? Según Robert F. Service, el  57% del tiempo de cálculo de todas las máquinas en la lista TOP500 ejecutan códigos para empresas privadas. Muchas de estas empresas pagan a instituciones públicas el uso de estas máquinas.

Los siguientes vídeos os muestran múltiples aplicaciones de la supercomputación en España.


Filed under: Ciencia, General, Informática, Science Tagged: Astrofísica, Biología, Ciencia, Física, física computacional, Informática, supercomputación
Inconsistencies between satellite observations of Earth's heat and measurements of ocean heating led NASA scientists to reexamine the data to solve the puzzle.
NASA's NuSTAR mission has arrived at Vandenberg Air Force Base in central California, where it will be mated to its Pegasus rocket.
This week's solar storm is giving a NASA Mars--bound spacecraft a chance to gauge how such events would affect radiation exposure of future astronauts flying to Mars.

Scientist Graeme Stephens at NASA's Jet Propulsion Laboratory is also an artist. This work is entitled 'Cumuls Congestus'

Inconsistencies between satellite observations of Earth's heat and measurements of ocean heating led NASA scientists to reexamine the data to solve the puzzle.



NASA's NuSTAR spacecraft, enclosed in an environmentally controlled shipping container, is delivered by tractor-trailer to processing facility 1555 at Vandenberg Air Force Base in California.

NASA's NuSTAR mission has arrived at Vandenberg Air Force Base in central California, where it will be mated to its Pegasus rocket.



Mars Science Laboratory Spacecraft During Cruise, Artist's Concept

This week's solar storm is giving a NASA Mars--bound spacecraft a chance to gauge how such events would affect radiation exposure of future astronauts flying to Mars.



Gran documental en dos partes sobre la investigación en España en neuromedicina. Puedes verlo en mejor resolución en su propia página web http://especiales.lainformacion.com/ciencia/el-mal-del-cerebro.

Guión y dirección: Antonio Martínez Ron

Imágenes y edición: Miguel Fernández FloresDavid TesouroAdriano Morán

Diseño y desarrollo: Quique HerreroAlejandro Navarro

Música: ’Sonate neurobiotique’ (Jérôme Collard-Proulx), ‘I’m coming’ (Samantha de Siena)


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The clean energy commute of the future could come from research conducted at facilities like Berkeley Lab's Molecular Foundry, where Rizia Bardhan is helping to develop new hydrogen storage materials. She recently earned a spot on Forbes’ list of 30 people under 30 who are rising stars in science.